martes, 28 de junio de 2011

EL MASÓN ANTE LA SOCIEDAD


NEGRO
Siéntate por varias horas en cualquier ciudad en alguna de las calles más transitadas a la hora más transitada y dime qué es lo que ves; nuestra sociedad, atareada, caminando, corriendo y hablando, …ve más a fondo, que es lo que la mueve? de qué hablan, qué les preocupa, porqué lloran o se ríen? hermano lo que verás no hará más que romperte el corazón.
Dime porque razón quisiéramos hacer lo que ni a Dios mismo le interesa? Si El, con sus tantas miles de palabras en todas las sociedades y en todas las distintas culturas del mundo no ha logrado hacer la diferencia, cómo es posible que nosotros si podamos, o al menos nos interese? Con nuestro actuar y nuestra moral impecable llenándonos de propia satisfacción al ayudar a nuestros semejantes, mientras ellos minutos después se contaminan y destruyen nuestra obra al sumergirse de nuevo en la corriente de la pútrida masa social, ellos no quieren nuestra ayuda, es más, la detestan, les somos repulsivos por tener anhelos, esperanzas por la humanidad, por ser idealistas, por querer cambiar al mundo, por ver el cielo y su majestuosidad, por querer alcanzar las estrellas y llorar con un verso…nos vomitan en la cara, ellos no son felices con eso, los cerdos no pueden mirar el cielo, les es imposible, su felicidad se basa en revolcarse en las telenovelas, asesinarse por drogas, violar, matar, fornicar con niños, adulterio, mentira, traición, esa es la sangre que fluye por la masa social y nosotros el virus que quisieran eliminar a que nuestra existencia les ofende y lastima, los sobaja, les humilla, pero no por ello el ser humano no puede evolucionar, a un sordo, rebelde o bárbaro no se le puede pedir que por favor abra los ojos, le tienes que arrancar los párpados, y aquí es hermanos, en donde nosotros nos encontramos.
La sociedad es un gran rebaño, debe ser dirigida, y es solo en este estrato en donde podemos hacer lo que tanto anhelamos, acabar con la tiranía, el autoritarismo,  el abuso de los gobiernos, asesinar a la opresión y a la desigualdad, al fanatismo y la ignorancia provocada, la distracción de las masas y la retrogradés de la cultura, un nuevo orden social debe ser erigido desde la cima, solo por mentes brillantes y espíritus iluminados que desgarren el pecho de la sociedad para arrancar violentamente el cáncer de la podredumbre social y sembrar en ella la semilla del nuevo porvenir que soñamos, la que alimenta nuestro propósito y nos da sentido a la vida, la que podrá formar el mundo en donde la unión, disciplina y honradez, la exaltación de nuestra humanidad, la honra de nuestra especie y divinidad estén forjados bajo la libertad, igualdad y fraternidad, por un nuevo régimen de paz universal duradera, ese es nuestro deber con la sociedad.
Blanco
De nada sirve tener o saber algo si no se tiene la oportunidad de compartirlo, la felicidad es aún más grande cuando ese desinteresado acto de dar a un semejante le regocija y le hace crecer como ser humano, cuando uno sabe que ese momento ha dejado huella en otra persona y que uno ha fijado una piedra o tal vez hasta una estructura entera que le pueda hacer una diferencia positiva en su existencia.
¿Cuál más podría ser nuestro propósito en la vida? Cumplir nuestro propósito natural no nos hace distintos, la grandeza y la gloria es lo que nos eleva, el dejar huella en este mundo solo se hace con acciones que se graben en lo más profundo del ser de nuestros semejantes, la construcción de una mejor sociedad, con mejores individuos, empezando por uno mismo, impactando a nuestra familia, a nuestros amigos, nuestro círculo social, y quien más pudiera ser tan afortunado de impactar a la mayoría de una ciudad, de un país, continente, o el mundo entero; la inmortalidad existe y se logra cuando nuestras acciones propositivas y creativas logran establecerse en la sociedad ajenas a las fronteras y al tiempo, ya sea en un libro, en una vida ejemplar o simplemente en la memoria de un hijo, que prevalecerá y esparcirá por varias generaciones.
Un masón, tiene un deber y obligación social, el ser un ejemplo vivo para los demás, desde el núcleo familiar hasta donde no existan límites, de ser una fuente generadora de cambio de manera permanente, ejecutando acciones de cualquier tamaño con la finalidad de engrandecer a la humanidad, desde  escribir un poema, hasta dejando su vida por un ideal, todo cuenta, nada es pequeño suficiente como para que no valga la pena hacerlo, la hermandad en su conjunto total accionando juntos puede hacer un gran cambio, ya lo hemos hecho, pero para ello necesitamos estar conscientes de que para ser un verdadero masón ante la sociedad no basta con traer brillantes piezas de arquitectura trazadas en papel que guardemos en folders para la posteridad, que nuestras voces retumben como volcanes furiosos y solo resuenen en estas cuatro paredes…necesitamos actuar en todo momento, con cada persona y con todas las palabras y letras, la sociedad nos lo reclama, la dualidad de la existencia nos ha colocado en el extremo contrario a la mediocridad y el estancamiento social, es nuestro deber, lo hicimos por convicción y lo hemos jurado, y por más que podamos asquearnos de la banalidad y sufrimiento colectivo debemos seguir firmes, pues este es nuestro propósito;.
Cualquier cuerpo en la naturaleza tiene la facultad de regenerarse o de destruirse, la permanencia y crecimiento del cuerpo es el objetivo natural, las enfermedades lo atacan y amenazan sin parar, y las defensas contraatacan en todo momento, sin pensar en los millones de partículas que le atacan, destruyendo uno por uno a la vez eventualmente la enfermedad sucumbe y el cuerpo se fortalece, mis defensores hermanos….uno por uno.


A:. M:. Julián Edmundo González Flores


Or:. de Orizaba, Veracruz a 17 de Mayo del 2011 E:.V:.


¡ES CUANTO!

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